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| Navidad es “Dios con nosotros” |
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El pasado día 24, como acostumbramos hacer los obispos cada año con motivo de Navidad, visité a los internos del CERESO local y celebré la Eucaristía. Uno de ellos nos compartió que, antes de ser apresado, pasaba estos días en borracheras y desórdenes, sin importarle Dios y las prácticas religiosas; pero ahora, en la cárcel, ha descubierto a Dios y su Navidad es muy diferente; experimenta gozo y paz en su corazón, a pesar de estar detenido. Hay una corriente minoritaria, aunque muy fuerte y envalentonada, que pretende excluir a Dios de la vida pública, como si nada tuviera que hacer ni decir. Citan incluso la frase de que “a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César”, para reclamarnos porque manifestamos nuestro desacuerdo con la legislación antinatural del Distrito Federal que autorizó matrimonios entre homosexuales y que éstos puedan adoptar niños. ¿Cómo callar, si los césares actuales, absolutizando su poder político, no le dan a Dios lo que es de Dios? ¿Cómo callar, si le niegan el derecho a orientar a la sociedad? ¿Cómo callar, si los césares legisladores se sienten dioses y quieren cambiar lo que el mismo Dios ha hecho? El no hizo medios sexos, ni sexos neutros, sino sólo masculino y femenino, que se complementan entre sí en lo físico, moral, psicológico y espiritual? ¿Cómo quieren que callemos, si están pisoteando los derechos de Dios? JUZGAR El Papa Benedicto XVI, tomando en cuenta esta realidad anti-teísta, que hace estragos en Europa, envió un mensaje al Congreso, realizado en Roma en días pasados, sobre el tema: “Dios hoy. Con él o sin él todo cambia”, y dice: “Estamos viviendo una situación cultural y espiritual donde crece la tendencia a relegar a Dios en la esfera privada, a considerarlo como irrelevante o superfluo, o a rechazarlo explícitamente… Las experiencias del pasado, incluso del reciente, enseñan que cuando Dios desaparece del horizonte del hombre, la humanidad pierde la orientación y corre el riesgo de caminar hacia su propia destrucción. La fe en Dios abre al hombre al horizonte de una esperanza cierta, que no defrauda; indica un fundamento sólido sobre el cual poder apoyar la vida sin temor; pide abandonarse con confianza en las manos del Amor que sostiene el mundo… La cuestión de Dios es central también para nuestra época, en la que a menudo se tiende a reducir al hombre a una sola dimensión, la horizontal, considerando irrelevante para su vida la apertura a lo Trascendente. La relación con Dios, en cambio, es esencial para el camino de la humanidad… El Dios que la humanidad siempre ha conocido de algún modo, aún en los claroscuros de su historia, se reveló con el esplendor de su rostro en la alianza con el pueblo de Israel y, más allá de toda medida y esperanza, de modo pleno y definitivo en Jesucristo. Este es el Hijo de Dios, el Viviente que entra en la vida y en la historia del hombre para iluminarlas con su gracia, con su presencia” (7-XII-09). ¡Esto es Navidad! ACTUAR Quienes tenemos la dicha de ser creyentes en Cristo, no nos acomplejemos ante quienes tienen poder en la política y en algunos medios de comunicación. Aunque nos expongamos a sus burlas, mantengámonos firmes en lo que creemos. Defendamos los derechos de Dios, pues sólo así tendremos bases firmes para discernir cuáles son verdaderos derechos humanos, y cuáles son sólo caprichos y modas del placer sexual, del vicio y del desorden. Démosle su lugar a Dios, porque sólo así todos tendremos el lugar que nos corresponde. Sin Dios, nos volvemos antihumanos. Los legisladores que creen en Dios, siéntanse responsables de defender los derechos de El, y conozcan qué senderos nos propone para que seamos en verdad felices, en lo personal, en la familia y en la sociedad. ¡Dios no es enemigo, sino Padre, hermano, amigo! Padres de familia, educadores, catequistas, agentes de pastoral, empapémonos del amor de Dios; conozcámoslo más a fondo; contagiemos a otros de la verdad y vida plenas que encontramos en su seguimiento. ¡Seamos evangelizadores desde un corazón apasionado por Cristo! Es el mejor servicio que podemos ofrecer al país y al mundo.
+ Felipe Arizmendi Esquivel
Obispo de San Cristóbal de Las Casas
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| Actualizado ( Jueves, 31 de Diciembre de 2009 16:01 ) |


